A casi un año de que se contagió de COVID-19, una enfermera coahuilense sigue luchando contra esta terrible enfermedad, la cual la afectó tanto que le dejó unas grandes secuelas en su salud.
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Este es el triste caso de Elena Flores Martínez, valiente mujer que estuvo combatiendo a este virus en la primera fila de los hospitales de la Región Sureste de Coahuila, lo cual provocó que se contagiara.
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A sus 31 años, en agosto del 2020 la joven originaria de Saltillo dio positiva al SARS-CoV-2, al cual inicialmente no había presentado síntomas, sino hasta días después, empezando con dolores de cabeza intenso, nauseas y diarrea.
Sin embargo, a los pocos días, Elena sufrió un derrame cerebral, motivo que llevó a su familia a internarla de urgencia en la Clínica de Alta Especialidad del ISSSTE, en dónde afortunadamente el equipo médico logró salvarle la vida.
“Fue atendida en el ISSSTE y salió adelante pero tuvo una recaída a los tres días que fue dada de alta, le hicieron una tomografía y le sale un segundo derrame, un resangrado”, puntualizó su hermana Airam Flores.
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Tristemente, durante la última semana, las secuelas que quedaron en el organismo de la enfermera tras estar enferma de COVID ocasionaron que sufrirá dos derrames más y hasta un infarto, motivo por el cual su familia ha pedido ayuda a la población.
“Ella se entregó mucho a sus enfermos COVID, les hablaba, los apoyaba con videollamadas, siempre estaba al pendiente de lo que necesitaban, si en ella estaba apoyar, lo hacía”, recordó con cariño su hermana.
NRT México, Cobertura Total 360°

