Cada 8 de marzo, miles de mujeres en Coahuila y todo México se movilizan para exigir justicia y el fin de la violencia de género. En estas manifestaciones, la iconoclasia ha cobrado relevancia como una forma de protesta que, aunque controversial, busca transmitir un mensaje de hartazgo y demanda de cambios estructurales.
Publicidad NRT
La iconoclasia consiste en la modificación o destrucción de símbolos y monumentos con un propósito político o ideológico. Ha sido utilizada a lo largo de la historia por diversos movimientos sociales para manifestar su descontento ante sistemas de poder.
En el contexto del movimiento feminista, esta práctica se observa en pintas y alteraciones de monumentos y edificios públicos durante las marchas del 8M. En Saltillo, Coahuila, por ejemplo, manifestantes han intervenido estatuas y plazas como parte de su lucha contra la impunidad y la violencia de género.

Legalmente, la iconoclasia no está tipificada como un delito en México. Según el Artículo 6 de la Constitución, la libre manifestación de ideas es un derecho fundamental, siempre que no ataque la moral, la vida privada o los derechos de terceros. Sin embargo, las autoridades han tomado medidas legales en algunos casos, argumentando daños a la propiedad pública.

En Coahuila, la iconoclasia ha sido una herramienta de protesta que busca generar reflexión sobre la crisis de violencia de género. Para muchas mujeres, es un acto de resistencia ante la indiferencia gubernamental y la falta de justicia.
Aunque genera debate, ha logrado visibilizar la urgencia del problema. Este 8M, la iconoclasia no solo será una expresión de descontento, sino un llamado a la acción y a la transformación social.
TE PUEDE INTERESAR: ¡Saltillo en llamas! Incendios aumentan 120% y autoridades toman medidas drásticas
Reportera Digital: María Saucedo
NRT MÉXICO COBERTURA TOTAL 360

