No son dos si no tres las maldición del repechaje golpeó de nuevo a Italia. Ausente de los dos últimos Mundiales, la Nazionale no estará en la edición de Norteamérica 2026 tras perder ante Bosnia en los penales (1-1, 4-1) en la final de la repesca europea, este martes en Zenica.
Publicidad NRT
Sin duda un golpe duro para el futbol y la FIFA, ya que al estará fuera una selección como la de Italia, cuesta mucho para los organizadores se pierden millones, pero ni el repechaje salvo al calcho, que sin duda tendrán que sacar al DT que no cumplió con el objetivo, hay que decir que donde se juega el boleto Italia, no es la donde México y Estados Unidos juegan.
Es ya una mala costumbre para Italia, tetracampeona del mundo y doble campeona de Europa, pero el mazazo es contundente y difícil de digerir para un país loco por el “calcio”.
Al igual que para los Mundiales de 2018 y 2022, a la Nazionale se le atragantó el repechaje, en esta ocasión ante Bosnia (66ª en el ranking FIFA).
Italia se adelantó con un gol de Moise Kean (15’) tras un error del arquero local Nikola Vasilj en la salida del balón. Para el delantero de la Fiorentina fue su octavo gol en sus ocho últimos partidos internacionales.
Una expulsión decisiva Pero los locales igualaron por medio del delantero Haris Tabaković (79’) al aprovechar un rechace de Gianluigi Donnarumma, después de la expulsión del central azzurro Alessandro Bastoni en el minuto 41 por una falta cuando era el último hombre. Una expulsión que supuso también la sustitución del delantero de origen argentino Mateo Retegui por el defensor Federico Gatti. En la tanda fatídica, Donnarumma no detuvo ninguno de los cuatro lanzamientos de los bosnios, que disputarán el segundo Mundial de su historia.
Pio Esposito y Bryan Cristante fallaron para la Azzurra de Gennaro Gattuso desde los once metros en un partido bajo un clima hostil en el pequeño y vetusto estadio Bilino-Polje. Antes, en la prórroga, Italia creó más peligro. Pero Palestra fue frenado justo antes del área por Tarik Muharemovic (102’), en posición de último defensor, lo que sólo le supuso una amarilla para indignación del banco italiano.

