En una acción que sale de toda realidad en México, el alcalde Ramiro Pérez Arciniega decidió “renunciar” a regidores y síndico y los sustituyó con sus suplentes quienes ahora tendrán la consigna de firmar sesiones del cabildo, aprobar cuentas públicas y otorgar el nombramiento de un nuevo tesorero municipal.
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Tras conocer que el Congreso del Estado había desempolvado las denuncias de Juicio Político que pesan en su contra por el desvío de recursos públicos, abuso de autoridad, falsificación de actas de cabildo y enriquecimiento inexplicable, el edil de este pueblo mágico hizo honor a la magia y, pasando por encima de todas las leyes habidas y por haber, en la calle tomó protesta a quienes dice son ahora sus regidores y echó a la calle por medio de policías fuertemente armados a quienes son los legítimos ediles de Parras.
Además, en forma por demás sorpresiva, acusó al Congreso local de ser el responsable de que hubiese decidido “disolver” a su cabildo porque los legisladores desde el 9 de noviembre en que presentó una denuncia no han hecho nada.
“Nosotros presentamos la denuncia y esto es hasta en tanto el Congreso resuelva. Es el Congreso el que tiene que resolver”, sin embargo, apoyándose en una tesis, explicó que de acuerdo con la Suprema Corte mientras el Congreso resuelva, la decisión del presidente municipal es “totalmente legal y válida”.
Sin embargo, esta nueva acción de abuso de poder fue tomada por los parrenses como digna de una persona que ha perdido la cordura e hicieron un llamado al Congreso del Estado para que detenga tanto abuso y se investigue a Pérez Arciniega y a sus principales colaboradores por el desvío de decenas de millones.

