En una medida audaz para impulsar las inversiones tanto nacionales como internacionales en México, el Gobierno ha emitido un decreto que busca capitalizar la creciente tendencia de Nearshoring a nivel global. Los incentivos fiscales propuestos están dirigidos específicamente a empresas interesadas en expandirse o trasladar sus operaciones al país, con un enfoque en diez sectores altamente exportadores.
El decreto presenta dos aspectos esenciales en sus incentivos fiscales. Primero, se incluye una deducción acelerada de inversiones para sectores de alta tecnología e investigación y desarrollo, permitiendo que las empresas reduzcan sus bases imponibles en un rango del 56% al 89% en tan solo un año.
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Esto se realiza con la intención de incrementar la liquidez de las empresas y promover la reinversión.
En segundo lugar, se introduce una deducción adicional del 25% durante tres años para cubrir los costos relacionados con la capacitación del personal.
Este enfoque demuestra el compromiso del Gobierno en mejorar continuamente las habilidades y conocimientos de la fuerza laboral, fomentando la innovación y la competitividad.
Estos incentivos tienen un objetivo doble: atraer inversiones y posicionar a México como un lugar estratégico para empresas que buscan reubicarse a nivel global, aprovechando las ventajas inherentes del país y consolidando su influencia en la economía mundial.

