Los habitantes de Escobedo, Coahuila, enfrentan una grave problemática debido a los intensos malos olores que emite la empresa STC Confinamiento, dedicada al tratamiento de residuos y cebada.
Desde hace más de un año, la comunidad ha alzado la voz en busca de una solución, pero hasta la fecha los olores persisten, afectando la calidad de vida de quienes viven cerca de la planta.
Aunque muchos vecinos han optado por el silencio por temor a represalias, el malestar es evidente y la demanda de acciones por parte de las autoridades se intensifica.
Los habitantes de Escobedo, Coahuila, continúan enfrentando una situación que afecta su calidad de vida debido a los malos olores que emite la empresa STC Confinamiento, dedicada al tratamiento de residuos y cebada.
La comunidad sigue exigiendo acciones concretas por parte de las autoridades para mitigar este problema que invade sus hogares.
Uno de los residentes señaló que el olor es particularmente intenso por las tardes, volviéndose insoportable para quienes viven cerca de las vías.
Esta situación, aseguran, ha perdurado a pesar de las constantes quejas que la comunidad ha presentado.
“A todos nos afecta, a todos. No sé qué pensarán, y ahí hay gente trabajando, huele como a podrido, la cerveza, no sé qué líquido tirarán ahí”, comentó.
Jesús Huitrón, alcalde de Escobedo, declaró que ya han sostenido conversaciones con el propietario de la empresa, el exalcalde de Monclova, Pablo González González, pero a pesar de los diálogos y las promesas, los malos olores no han disminuido significativamente. “Hemos tratado de buscar soluciones, pero los resultados hasta ahora han sido insuficientes. Los vecinos siguen reportando el mismo problema, y la situación no ha mejorado en la medida que esperábamos”, comentó el alcalde.
Los habitantes de Escobedo siguen a la espera de una intervención más firme por parte de las autoridades ambientales y del propio propietario de la empresa, con la esperanza de que se tomen medidas que finalmente pongan fin a los olores que llevan más de un año afectando a la comunidad. Mientras tanto, el malestar y la frustración entre los residentes siguen creciendo.
Aunque los vecinos de Escobedo reconocen que los olores generados por STC Confinamiento no son tóxicos, insisten en que el malestar es constante.
Los fuertes aromas invaden sus hogares, afectando su bienestar y calidad de vida.
A pesar de ello, siguen a la espera de una solución por parte de las autoridades para controlar esta problemática que, aunque no representa un riesgo directo para la salud, les impone una situación insoportable en su día a día.

