La Subdirectora de la Secundaria No. 1 “Juan Gil González”, Etelvina Bravo Hernández, reconoció que actualmente se han detectado casos de adolescentes con cargas emocionales derivadas de problemas familiares, principalmente por la ausencia de uno o ambos padres, quienes deben salir de la ciudad por motivos laborales.
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“Sabemos que traen cuestiones emocionales desde casa. Los mismos profesores, que trabajan directamente con ellos, nos lo reportan. Algunos alumnos viven con los abuelitos porque papá o mamá están fuera, y claro que no es la misma atención. Ellos lo resienten y se sienten solos”, explicó la subdirectora.
Aunque aseguró que no se trata de una situación grave a nivel institucional, los casos detectados son atendidos en la medida de lo posible y, cuando es necesario, se canalizan a instituciones especializadas para brindar el acompañamiento adecuado.
Sobre los efectos de la pandemia, mencionó que al volver a clases presenciales se presentaron algunos casos de ansiedad, principalmente por el encierro o dificultad para reintegrarse a la dinámica escolar, pero fueron abordados en su momento.
“No quiere decir que no lo atendamos. Todo lo que reportan los docentes es revisado y, si requiere canalización, se hace. La idea es que los jóvenes estén emocionalmente estables, porque eso influye en su desarrollo académico”, concluyó.

