En una vivienda de láminas y lonas, ubicada en la colonia La Esperanza Oriente, el espíritu navideño comenzó a hacerse presente gracias a la solidaridad de quienes, al conocer su historia a través de este medio, decidieron tenderles la mano.
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Los pequeños Alexander, Owen, Alicia, Dilan, Abigail y Anderson, quienes juegan entre carritos y muñecas desgastadas, no han perdido la esperanza de recibir un regalo de Santa Claus. Uno de ellos incluso sueña con una estufa de juguete, sabiendo que su mamá no tiene una real para cocinar.
Hilda Solís Esquivel, abuela de los menores, compartió que tras la difusión de su caso, Protección Civil acudió con lonas para cubrir parte de su vivienda y un hombre originario de Estados Unidos, llegó directamente hasta su casa con ropa para los niños, especialmente para las niñas mayores.
“Gracias a Dios ya recibimos ayuda de Protección Civil con las lonas y también vino un señor de Estados Unidos que trajo ropita para los niños”, relató emocionada.
Aunque la situación económica es complicada, la familia no deja de agradecer lo que tienen y aunque el presupuesto quizá no alcance para los tamales planean preparar frijoles ranchero para la cena de Nochebuena.
“Pues si este 24 si Dios quiere vamos hacer unos frijoles a la charra y pues a ver qué más con que nos ayuda Dios, habíamos dicho que queríamos tamales pero a ver qué pasa todavía por lo pronto frijolitos, lo importante pues es estar bien y con vida a todos, compartir”, comentó.
Entre las pequeñas alegrías que han llegado a su hogar, destacan un triciclo y un patín, lo que ha encendido la ilusión de que tal vez, esta Nochebuena, puedan llegar también las bicicletas para los demás nietos.
Mientras los deliciosos frijoles rancheros serán el platillo principal en su cena navideña, el verdadero regalo ya lo han recibido: la solidaridad que abriga, la fe que no se apaga y los sueños intactos de seis pequeños que creen y viven la magia de la Navidad.

