La mañana de este martes, la tranquilidad de la colonia Guadalupe Borja en Ciudad Frontera se quebró con la llegada de patrullas, sirenas y agentes de la Fiscalía General del Estado. El motivo era devastador: don Armando “R”, un hombre de 94 años, había decidido poner fin a su vida en el patio de su hogar. Su casa está ubicada en la calle Gabriel Calzada, junto al arroyo Frontera.
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El llamado de auxilio ingresó al Sistema Estatal de Emergencias 911 alrededor de las 09:30 horas. Al arribar, elementos de la Policía Municipal encontraron al adulto mayor sin signos vitales y solicitaron la presencia de paramédicos. Ellos solo pudieron confirmar lo inevitable. La escena se llenó de silencio, un silencio que pesaba más que cualquier palabra.
Armando, según relataron vecinos, cargaba con una pena imposible de sobrellevar: la muerte de dos de sus hijos, un golpe que lo había dejado marcado. Aunado a sus complicaciones de salud, la soledad se convirtió en su sombra más fiel. En los últimos meses, era común verlo sentado frente al arroyo, con la mirada perdida, como si buscara respuestas en el murmullo del agua.
Agentes de la Agencia de Investigación Criminal aseguraron el lugar mientras peritos de la Fiscalía documentaban cada detalle. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se realizarán los estudios correspondientes.
La noticia corrió rápido entre los habitantes del sector, quienes no pudieron ocultar su consternación. “Era un hombre bueno, pero muy triste desde que perdió a sus hijos”, comentó un vecino con voz quebrada.
Hoy, la colonia Guadalupe Borja se viste de luto. La partida de don Armando no solo deja un vacío en su hogar. También deja un vacío en la memoria de quienes lo conocieron y fueron testigos de su dolor.

